El desconocimientoVives muy tranquilo. El móvil sólo te sirve para alertarte cuando alguien te escribe por whatsapp, para ver el tsunami de spam en el correo y consultar cualquier absurdez en google chrome.

    Desconoces una cosa. Pero no sabes que la desconoces.

    Hay quien ya es capaz de conectar los problemas que siempre les ocurren a los "otros" con las estructuras digitales que usan cada día. También hay quien sigue pensando que no tiene nada que ocultar.

    Hay quien intuyendo o incluso siendo consciente de lo que ocurre a su alrededor, cada día, no es capaz de comenzar su cambio, su propio cambio, por razones tales como obligaciones, inmediatez y prioridades al fin y al cabo.

    No seré yo quien culpe a nadie de vivir su vida como mejor considere. No seré tan osado.

    Pero no por ello dejo de hacerme una reflexión:

    Pocos son expertos en dinámica de vehículos ni en sensórica ni muchos menos en electrónica que los vehículos de hoy en día incorporan y ofrecen. Sin embargo, todos son capaces de conducir un vehículo y son capaces de ir del punto A al punto B con ese instrumento.

    La mayoría son capaces de discernir entre neumáticos de baja calidad, combustible de mala calidad o aceite de mala calidad. Son mínimamente conocedores de los inputs mínimos necesarios para que su instrumento siga funcionando con unas mínimas garantías sin poner en peligro su integridad. Además, saben que las circunstancias en la que usen ese instrumento determinarán el resultado en la experiencia de conducción. Por ejemplo, si llueve intensamente conducir se convierte en una actividad que requiere una atención intensa y un extra en los sentidos para asegurar su misión: transportar de un punto A a un punto B.

    De ningún modo nadie permitiría la instalación de ninguna cámara o sensor en el interior de sus vehículos de manera que todo lo que ocurriese ahí dentro estuviera siendo objeto de grabación en cada momento.

    Ojos que no ven corazón que no siente.

    Pocos son expertos en internet y sus estándares y protocolos. Sin embargo, todos saben entrar en cualquier interfaz gráfica y obtener un resultado de su interacción útil para cualquier necesidad que tengan.

    Sin embargo, la mayoría no son capaces de discernir entre un navegador que no respeta su privacidad, un sistema operativo que captura cada segundo la pantalla de tu ordenador o un móvil que retransmite más telemetría por usuario que los datos que se transmitieron en todo el programa Apollo. Mientras su instrumento les permita seguir obteniendo esos resultados no les importa el precio a pagar que ello conlleva. Simplemente no lo conocen o lo que es peor: aun conociéndolo no les importa.

    Además, a nadie parece importarle que los sensores, cámaras, micrófonos, patrones de comportamiento, uso, escritura y habla, destinatarios, contenido de las comunicaciones así como metadatos de cualquier interacción se filtren a servidores de terceros (google, apple, amazon, etc.) como peaje de uso de sus plataformas y/o herramientas.

    No son mínimamente conocedores de los inputs mínimos necesarios para que ese instrumento - internet - funcione con garantías sin poner en peligro su integridad.

    Como habrás podido comprender, la yuxtaposición de ambos escenarios no es casual. Pretende demostrar de una manera muy superficial aunque muy clara que lo que no se ve o no se percibe por los sentidos parece no tener impacto en la psicología del comportamiento humano insertado en un ente más grande llamado sociedad. ¿De todo comportamiento humano? De todo no.

    Un reducido número de individuos se resiste a la dictadura digital de los tiempos actuales. En los tiempos en los que la autoridad ha adoptado un rol autoritario tu defensa sólo vendrá de ti, de tu conocimiento aplicado y de tus pares. La palabra libertad en el año 2026 necesita ser refundada.

    Admite que tienes un problema.

      Analiza el problema.

        Establece contramedidas.

          Implementa un plan de acción.

            Evalúa resultados.

    El único ascensor social que todavía permanece intacto es tu curiosidad, tu espíritu crítico, el desarrollo de tus capacidades y la humildad para reconocer que no lo sabes todo.

    Aprende internet, protocolos, redes, privacidad, programación y ciberseguridad.