OSINT o Inteligencia de puertas abiertas hace referencia a todo aquello que puedes encontrar libremente en el ciberespacio, analizarlo y explotarlo para tomar decisiones al respecto.
OSINT tiene la capacidad de recopilar información en primer lugar porque un observador puede efectivamente hacer lo que todo buen observador hace: observar.
¿Qué pasaría si a un observador le quitamos la posibilidad de observar?
En efecto, todo el potencial OSINT quedaría en nada porque le estaríamos quitando aquello de lo que se nutre: los datos de partida extraídos de la observación.
O quizás no. Quizás podríamos permitirle observar sólo aquello que queramos que observe. Deberíamos preocuparnos porque nuestra fortaleza digital esté construida de acuerdo a las siguientes características:
Terreno firme - con dispositivos de código abierto y conocimiento cero.
Con pilares fuertes y materiales de calidad - asegurando integridad y autenticidad del producto además de evidencia de auditorías por parte de la comunidad y/o terceros.
Con accesos funcionales y fiables - con cifrado que haga costoso cualquier intento de ataque
Con ventanas, cortinas y paneles que aseguren discreción desde el exterior - con una gestión de permisos óptima que provea al usuario la capacidad de elegir en cada momento aquello que necesita utilizar.
De modo que si un observador pretende extraer información de nuestra posición en el ciberespacio podemos elegir aquello que queramos que vea en función de nuestros intereses en cada momento.
¿Qué es clave en todo este juego?
La capacidad de saber sobre qué terreno construir mi fortaleza en el ciberespacio que me aseguren pilares fuertes y materiales de calidad a la vez que me provean de accesos funcionales y fiables con ventanas, cortinas y paneles que me aseguren discreción desde el exterior.
Lo que tienes que tener claro es que si construyes como lo hacen todos los demás, optando por las mismas soluciones que emplean el resto de individuos - a los que les da igual 8 que 80 - obtendrás lo mismo que ellos: te convertirás en una marioneta del sistema. De un sistema que ni siquiera sabrás que está ahí. Y serás rehén de los problemas que tu chabola digital de papel transparente te genere por ser una construcción enclenque y sujeta a los vaivenes de los tiempos que te toca vivir.